
Sonaron muchas canciones en mis ánforas antes de escuchar la primera. Mi primera canción tiene nombre de poema apresurado, como su poeta. Sus letras dibujaron colores puros. Como el rojo intenso de la sangre bulliente o el limpio azul del mar allá donde se confunde con el cielo. El verde de la flora y la esperanza y el amarillo de la luz candente..
Mi primera canción se meció en los caprichos de mis rincones. Despertó a la niña y a la mujer que me habita y consagró mi insignificancia al mas bello paraíso. Mi primera canción no tiene notas sino intenciones. Olor sabor y calor. Mi primera canción selló un juramento hasta la eternidad. Y mas allá de ella, mi primera canción, suena en los pálpitos de mi caminar..